[Publicación] Democracia Algorítmica, Revista Trépanos

26.07.2021

"La tragedia del hombre moderno no es que sepa menos y menos sobre el sentido de su propia vida, sino que le preocupa cada vez menos", escribía el dramaturgo y más tarde presidente checo Václav Havel en Cartas a Olga. Havel hablaba desde la prisión; la que sería su residencia en varias ocasiones por sus posturas políticas. Temía que los continuos abusos, las promesas no cumplidas, y la constante represión y vigilancia pudieran hacer que la población checa se acostumbrara y dejase de lado la justicia social y las promesas consigo mismos por la seguridad.

Así como Havel retrataba a la sociedad centroeuropea de los años 70 y 80, se podría hablar de las sociedades contemporáneas. La digitalización, cada vez más acelerada, ha creado nuevas herramientas en nombre del individualismo que han terminado con las características únicas del ser humano. Mientras que la información fluye libremente y parece omnipresente, el mundo digital no hace a las sociedades contemporáneas más libres ni democráticas. Estas fueron las dos primeras promesas de la expansión de internet.

Los ejes centrales de la democracia son la idea de poder (kratos) y la representación del pueblo (demos). La tecnología amenaza, a través de los algoritmos, con tomar su control desde el propio ADN, modificando a los votantes presentes y futuros, y convenciendo a los decisores para elegir unas decisiones frente a otras. Los algoritmos son sistemas de instrucciones capaces de ordenar el mundo creados por el ser humano, que funcionan sin el ser humano, y cuestionablemente para el ser humano. Por ello, a este sistema de sustitución democrática desde la democracia le damos el nombre de "algocracia".

Junto con Raquel Jorge Ricart, (Fulbright Fellow en la George Washington University).

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